Se supone que fuera una apuesta fácil, al menos lo era para 18. Yamcha era conocido como un perdedor, así que cuando Kurilin le apostó a que ganaría el campeonato, ella no titubeó en apostar de forma negativa, pero, para su sorpresa. El perdedor al menos sabe jugar bien en el diamante, dejándola ahora a ella como la perdedora, y Kurilin ahora puede hacer con ella lo que se le venga en gana, el asunto es que ella está por completo satisfecha con este intercambio en:
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