Se agradecen este y los otros dos volúmenes del maestro Vázquez, que aunque ya los tuviera, nunca está de más reivindicar el lado más guarro de uno de los dibujantes españoles de tebeos más destacados; es algo que se le debe, precisamente a alguien que debía mucho (XD)
Quizás un rato bestiajo en alguna de sus historietas adultas, pero siempre con ese puñeterismo que caracterizaba al "Tío Vázquez"; y cosas más bestias han publicado otros, la verdad.