Bueno, he aquí nuevamente... un vestigio de una era ya consumida, llamado una vez más por los ecos de aquello que creí haber dejado atrás.
Andaba buscando las obras de Diisuke, en particular las de Eirin. Me encanta el personaje... pero, al encontrar la traducción que había, algo dentro de mí se negó a dejarla así. No por desmerecer a quien la trabajó; de hecho, agradezco sinceramente su esfuerzo. Simplemente sentí que esta obra merecía algo más.
Y pues, aquí lo tienen: el primer capítulo.
Lo hice por satisfacción personal, como quien vuelve a encender una llama olvidada. Pero, si es de su agrado, supongo que me alegraré por ello.
Talvez publique los demás capítulos... o talvez este sea el último eco.